Las organizaciones abajo firmantes, al pueblo nicaragüense, alertamos por los efectos que sobre el país podría generar un cambio en las relaciones comerciales con los Estados Unidos, producto de la deriva de la dictadura Ortega Murillo y su absoluto desinterés en evitar los daños que con su actuar provoca en los más necesitados por su afán de mantener el control a cualquier costo.
Por casi dos décadas, Nicaragua se ha beneficiado con el CAFTA de una manera notable y transformadora. Las condiciones comerciales favorables y el potencial exportador de Nicaragua conllevaron a que actualmente, Estados Unidos sea el principal destino de las exportaciones totales del país. Además, aproximadamente en el sector de zonas francas, más de 120 mil nicaragüenses, en diversos puntos del territorio nacional dependen directamente del tratado.
El instrumento también estableció jurídicamente, mejores prácticas laborales, gremiales y ambientales. Lamentablemente el régimen Ortega Murillo ha violentado estos derechos, en adición a las ampliamente documentadas violaciones a los derechos humanos y las libertades públicas. Las violaciones sistemáticas a la libertad sindical y gremial, y el desmantelamiento del Estado de derecho por parte del régimen Ortega Murillo, por lo tanto violentan el espíritu de este y otros tratados comerciales y son incompatibles con las relaciones comerciales de los Estados Unidos dispuestas en el contenido de las normas del
tratado.
Por ello, los responsables ante el pueblo de Nicaragua de la posible suspensión del CAFTA y las severas consecuencias que sobre los trabajadores y sus familias esta suspensión pueda acarrear son únicamente del régimen Ortega-Murillo. La rectificación de los distintos derechos violentados en materia laboral, de derechos humanos y sobre el Estado de derecho solo la puede hacer el propio violador de estos y es en sus manos que esta el evitar más dolor y sufrimiento a las familias nicaragüenses.
La dictadura está demostrando una vez más no solo su indiferencia a las necesidades de los nicaragüenses, sino que a la vez se ocupa de seguir entregándole el país a China y buscando sustituir el Tratado de Libre Comercio por un tratado con China que solo ha generado competencia desleal a los comerciantes nicaragüenses y ningún incremento en las exportaciones.
Estas medidas de los Estados Unidos son una acción clara y contundente en contra de la impunidad en la que pretenden campear los Ortega Murillo para no responder ante nadie por los crímenes de lesa humanidad que han cometido y por la configuración de un régimen absolutista.
Las organizaciones que suscribimos este mensaje en estos momentos difíciles, reiteramos nuestra solidaridad y acompañamiento con el pueblo de Nicaragua; las familias de los asesinados; los presos políticos; los aproximadamente 700 mil nicaragüenses que han tenido que migrar por razones políticas y económicas; los más de 100 mil nicaragüenses que han perdido su empleo formal desde que inicio la crisis; los trabajadores que hoy están con temor de perder su empleo si la dictadura no cesa las violaciones y rectifica; y nuestro compromiso con la lucha por la restitución de la democracia, el retorno de la libertad y la búsqueda de relaciones comerciales que beneficien al pueblo.
