Carta al señor Nasry Asfura presidente electo de la República de Honduras

Reciba las felicitaciones de la Concertación Democrática Nicaragüense (CDN) por su elección como presidente de la República de Honduras, junto con nuestros mejores deseos de éxito en su gestión al servicio del pueblo hondureño y del fortalecimiento democrático de la región.

Este nuevo período representa una oportunidad para que Honduras reafirme una posición institucional clara en defensa de la democracia y los derechos humanos, particularmente frente a la crisis que atraviesa Nicaragua. Resulta fundamental reconocer que en nuestro país no existen condiciones para elecciones libres, justas y competitivas, así como la existencia de presos políticos y una represión sistemática contra la oposición y la sociedad civil.

En coherencia con estos principios, Honduras puede desempeñar un papel clave mediante una actuación firme en la OEA y en los foros multilaterales, apoyando resoluciones que condenen las violaciones de derechos humanos, farsas electorales y la persecución política en Nicaragua, así como respaldando la plena aplicación de la Carta Democrática Interamericana.

Asimismo, es esencial mantener una política de no legitimación del régimen Ortega Murillo, absteniéndose de reconocer farsas electorales, de enviar observadores a comicios sin garantías y de participar en diálogos sin condiciones verificables. Esta postura debe complementarse con una coordinación estrecha con todos los países democráticos de la región y más allá, incluyendo el apoyo a medidas diplomáticas selectivas contra funcionarios responsables de graves violaciones a los derechos humanos.

La protección de los nicaragüenses exiliados en Honduras es igualmente prioritaria, garantizando estatus de protección temporal o humanitaria y coordinando con ACNUR y organismos internacionales su asistencia y protección. Al mismo tiempo, Honduras debe evitar cualquier forma de complicidad, impidiendo que su territorio o su diplomacia sean utilizados para blanquear o legitimar al régimen nicaragüense.

De igual forma, resulta clave mantener una política coherente en el BCIE, oponiéndose a financiamientos que beneficien directamente al régimen Ortega-Murillo y exigiendo condicionalidad democrática, auditorías y evaluaciones de impacto en derechos humanos.

Finalmente, en el marco del SICA y de los foros internacionales de derechos humanos, incluido el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Honduras puede contribuir a una postura regional e internacional clara, que evite la legitimación de dictaduras y respalde mecanismos de investigación y rendición de cuentas por las violaciones cometidas en Nicaragua.

Reiterándole nuestras felicitaciones, aprovechamos también para felicitar al pueblo hondureño por su civismo demostrado durante este proceso electoral y confiamos en que su gobierno sabrá honrar estos principios y contribuir a una Centroamérica más democrática y respetuosa de los derechos humanos.


Atentamente,
Directorio Político
Concertación Democrática Nicaragüense (CDN)