Las organizaciones de oposición: Concertación Democrática Nicaragüense (CDN), Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), Plataforma de Unidad por la Democracia (PUDE) y Mesa Todos Somos Nicaragua, saludamos al pueblo nicaragüense en la cercanía de la Navidad y en el recibimiento del Año Nuevo, que convoca a celebrar en unión familiar y en comunidad.
En 2025 los nicaragüenses fuimos testigos, una vez más, de las aberrantes acciones del régimen para asegurar, según ellos, los pocos espacios de poder que les faltaban en su proyecto autoritario y absolutista. Una llamada Constitución, que solo demostró las delirantes ambiciones de los dictadores que, no satisfechos con lo usurpado, han llegado al borde de lo absurdo, como generalmente les ocurre a las dictaduras en sus fases terminales. Fue un año de asesinatos atroces, más presos políticos y de descomposición interna del régimen.
El año 2025 fue de resistencia, resiliencia y lucha. Ha sido un año de denuncias. A pesar de la intimidación y los riesgos, hemos alzado nuestras voces por la libertad y la democracia.
Este año, el mundo ha puesto su atención en las luchas de los pueblos por la democracia y sus desafíos. Los movimientos opositores de Nicaragua, desafiando el peligro, mantenemos la fe en la llegada de esa libertad que se acerca y que erradicará el yugo opresor de las dictaduras que someten a nuestros pueblos, incluidos los de Venezuela y Cuba.
Asistiremos a una Navidad donde, aún, en los hogares y las familias habrá sillas vacías, esperando por los presos políticos, exiliados y reclamando justicia por los asesinados y por todas las víctimas.
Que el 2026 nos reciba con renovada esperanza y energías ante el advenimiento de esa nueva era de libertad. Que el grito de abril nos continúe inspirando y que sigamos con nuestra resistencia honrando a la fe perseguida, a los asesinados, a los presos políticos y a los exiliados.
El contexto internacional actual es favorable a la democracia, y hacemos un llamado a todos los opositores nicaragüenses y al pueblo en general, a estar preparados, más coordinados y fuertes ante las batallas que aún están por delante.
Renovamos nuestro compromiso de una mayor cooperación mutua que acelerará el paso hacia el tránsito a la democracia. Llamamos a seguir resistiendo fuera y dentro del país, y a mantener siempre juntos la fe y la esperanza en el amanecer de la libertad.

